Navidad en Arcos de Valdevez: Tradiciones del Minho, Naturaleza y Alojamiento en la Carvalha House

Hoy en día, la Navidad es luz, música y espectáculo, regalos, y muchísima emoción en la relación entre las personas, en las empresas y las familias. Este frenesí dura toda la época navideña, habiéndose instituido un período especial de vacaciones para la celebración festiva de esta fecha, e incluso una paga extra, para alimentar la intensidad comercial que se genera en torno a este momento.

No siempre fue así, y se adaptaron las simbologías asociadas a estos días, asumiendo diferentes formas de celebrar, empezando por la comida que normalmente se prepara para señalar estas fiestas, que varía según las épocas y las geografías.

Hace muchos siglos, en la antigüedad, estas fiestas tenían naturaleza pagana y coincidían con el solsticio de invierno, pues es entonces cuando se celebraba la llegada del invierno. Practicaban el culto al Dios Sol con el propósito de renovación, momento en que los días vuelven a crecer.

A partir del siglo IV, y con la consolidación de la Iglesia Católica en Roma, la festividad se oficializó como  Natividad de Cristo, es decir, el nacimiento de Jesús. Como no se sabe con certeza el día en que nació Jesús, esta fue una forma de cristianizar las fiestas paganas romanas, dándoles una nueva simbología. Desde entonces, la Navidad pasó a celebrarse en diversos países, normalmente marcada por la celebración de la renovación y del nacimiento.

Cuando hablamos del nacimiento de Cristo, la representación más presente en nuestra mente es el belén, que al fin y al cabo retrata el escenario donde nació el niño Jesús, donde reconocemos los elementos que en él figuran: la sagrada familia, compuesta por Jesús, José y María, los tres reyes magos, el ángel y la estrella. Fue en el siglo XIII, en Italia, cuando San Francisco quiso recrear la escena del nacimiento de Jesús para explicar al pueblo cómo habría sucedido.

Los tres reyes magos fueron en busca de Jesús para adorarlo y llevarle regalos. Esa tradición religiosa también inspira la costumbre de intercambiar regalos en Navidad, aunque hoy el comercio ha dado nuevos significados a esta práctica. Las estrellas en lo alto de los árboles de Navidad son precisamente la señal que siguieron los reyes magos para encontrar el lugar donde había nacido Jesús.

Aunque se les llama reyes, en realidad los tres reyes magos eran sabios que viajaron desde sus tierras con el propósito de visitar al Niño Jesús y adorarlo. Melchor vino de Europa, Gaspar de Asia y Baltasar de África, tierras conocidas en aquel entonces, pues las Américas aún no habían sido descubiertas. Los regalos ofrecidos por los magos tienen cada uno un simbolismo, una identificación y el reconocimiento de Jesús como Rey.

El oro, ofrecido por Melchor, representa la realeza. El oro se usaba como ofrenda a los dioses. El incienso, ofrecido por Gaspar, representa la divinidad. El incienso se usaba en actos de purificación. La mirra, ofrecida por Baltasar, representa los aspectos humanos de Jesús. La mirra se usaba como medicamento.

En España, los más tradicionales intercambian los regalos el Día de Reyes y no en Navidad. Al final de la tarde del día 5 comienzan las celebraciones, con desfiles con trajes tradicionales, carrozas, pelucas y maquillaje.

En Portugal, muchas personas desmontan el árbol de Navidad el Día de Reyes, marcando el fin de la época festiva. Existe la tradición del bolo-rei ("roscón de reyes"), un pastel con frutas confitadas que lleva dentro un haba. Quien encuentre el haba tendrá que ofrecer el pastel al año siguiente. De puerta en puerta, muchas personas cantan "as janeiras", canciones populares de Navidad ligadas a la tradición cristiana.

El árbol de Navidad es uno de los símbolos más famosos de la fiesta de Navidad. La costumbre de decorar árboles proviene de antiguas tradiciones europeas y cobró fuerza en la Alemania medieval. Allí, las personas montaban el "árbol del Paraíso", inspirado en el Jardín del Edén, y lo adornaban con manzanas y frutas. La Navidad ocurre en el invierno europeo, y el pino es el árbol más usado en esta celebración; por resistir el frío, simboliza esperanza y paz.

La figura de Papá Noel está inspirada en San Nicolás, un obispo turco que vivió en la antigüedad, y también tiene una fuerte simbología en esta época navideña. Con el tiempo, y a través de escritores como Washington Irving (1783–1850) y campañas publicitarias, la figura de San Nicolás adquirió nuevas características y dio lugar a lo que hoy conocemos como Papá Noel. En lugar de monedas, el bondadoso anciano deja regalos a los niños que se portan bien a lo largo del año.

Por aquí seguimos celebrando la Navidad como un tiempo dedicado a la familia, con el "bacalhau com todos" (bacalao con todos sus acompañamientos) en la mesa en Nochebuena, o pavo relleno según las regiones, con los juegos y la convivencia familiar, como el inmemorial juego del Rapa y el intercambio de regalos.

También en Arcos de Valdevez se está convirtiendo en tradición la visita al Bosque Encantado de la Porta do Mezio, que cuenta con varias sorpresas y actividades para todas las edades, desde música y teatro hasta espacios dedicados a los más pequeños, garantizando momentos de alegría y confraternización.

La Carvalha House está aquí para acoger con hospitalidad a cuantos visitan la región en este período tan especial.

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Manuela e José Quintanilha

Manuela e José Quintanilha

Anfitriões da Carvalha House

Carvalha House nasceu de um sonho partilhado por Manuela e José Quintanilha: transformar uma antiga ruína, perdida no tempo, num refúgio de charme e autenticidade. Mais do que reconstruir paredes, a sua visão foi dar nova vida ao espaço, respeitando a sua identidade e abraçando a responsabilidade ambiental como valor fundamental.

Manuela Quintanilha

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